El pensamiento crítico, la turbulencia en
tiempos de calma.
“La actitud crítica en el
estudio es la misma que es preciso adoptar frente al mundo, la realidad, la
existencia. Una actitud de adentramiento con la cual se va alcanzando la razón
de ser de los hechos cada vez más lúcidamente”. Freire Paulo 1968
Jesús Emiliano Mora
Docente Tutor
Octubre -2014
El ser humano nace, crece y
muere en el conocimiento, es decir nuestra vida está enmarcada por el
conocimiento, esta premisa es el punto de partida para hacer una reflexión de
lo que antecede o de lo consecuente al conocimiento; las cosas, los eventos,
las trasformaciones, lo grandes inventos
y la vida misma de cada individuo esta traspasada por aquello que es
inmanente al ser o Dasaein como lo considera Heidegger el cual se lo denomina pensamiento.
Si consideramos que el sol es el
centro de nuestro universo, esta es una gran verdad para quienes vivimos en
nuestra galaxia, si nuestra fe está
fundamentada en el misterio pascual la convicción de la salvación tiene
plenitud cuando se asume el sacrificio como entrega incondicional al amor de
Dios que se hace eucaristía como aliento de vida; si se busca morir al pecado,
el encuentro con la felicidad plena en la resurrección es el gran trofeo de la
esperanza concedida por Dios a la humanidad.
De este modo el conocimiento y el
pensamiento son inherentes al ser humano, es decir, el hombre es poseedor de
conocimiento y también es poseedor de pensamiento. Tanto el pensamiento como el
conocimiento le dan posibilidades para tomar el riesgo de interpretar, de analizar, evaluar, hacer inferencias y autorregularse.
La dualidad entre pensamiento y
conocimiento presenta el siguiente
interrogante ¿El conocimiento es el antesala para desarrollar el pensamiento o
es consecuente este? Los pensadores racionalistas entrarían a debatir que los postulados que provienen de las ideas
innatas del hombre son los insumos necesarios para acceder a los conocimientos
y en sentido opuesto los postulados empiristas promueven que el conocimiento
mediado por lo datos empíricos que nos proporcionan los diversos contextos son el insumo para alcanzar el razonamiento
de los mismos.
En esta dialéctica entre el racionalismo y el empirismo en el
devenir histórico se generó un nuevo
amanecer con los postulados de Kant, cuando pone en tela de juicio los
anteriores supuestos al proponer la crítica de la razón pura. La verdad de
todas las cosas no se limitan al paradigma empírico, ni tampoco al paradigma
racionalista. Edgar Morin, al respecto propone que se
hace necesario acudir a la mediación
entre los opuestos para alcanzar un pensamiento complejo.
La inquietante búsqueda al
interrogante planteado anteriormente
conlleva a establecer que el eje central que le da un punto de
equilibrio entre conocimiento y pensamiento
es la crítica. De donde
nuevamente se pone en tela de juicio el siguiente problema. ¿Una visión crítica
es propia del conocimiento o del pensamiento? Para dar respuesta al anterior
interrogante el primer paso que se debe
plantear es que el ser humano tiene la facultad de conocer y pensar; por sí solos
conocer y pensar son dos verbos que implican acciones distintas y
teniendo connotación diferente hacen posible la unidad en sentido complejo.
Unidad que se visualiza en un pensamiento crítico.
Desde esta visión se tiene que
el punto de partida para alcanzar la unidad entre el conocimiento y el
pensamiento es el pensamiento crítico el cual
para Facione, Peter A (2007) tiene el propósito de probar, hacer una
interpretación del significado de algo, de resolver un problema o en términos
de Elder Linda y Richard Paul (s/f) “es el modo de pensar – sobre cualquier
tema, contenido o problema – en el cual el pensante mejora la calidad de su
pensamiento al apoderarse de las estructuras inherentes del acto de pensar y al
someterlas a estándares intelectuales”
Como se dijo al comenzar la
presente reflexión, el ser humano nace con un gran potencial que le da un
carácter específico a su razón de ser, conoce y es capaz de transformar dichos
conocimientos gracias a su capacidad intelectual denominada pensamiento.
Conocer implica estar inmerso en el contexto;
pensar es reflexionar sobre lo que acontece en dicho contexto. Conocer
es lo que aprende el ser humano al estar en contacto con los medios
físicos, con los demás reinos de la madre naturaleza; ya sea mónera, protisto,
hongos, animal y vegetal, con sus sentimientos y emociones y pensar es
plantearse los principios éticos,
morales, religiosos, políticos, económicos y culturales que hacen parte del
tejido social en el que se vive en relación con los fenómenos naturales, las verdades reveladas y la madre naturaleza.
De este modo, en una página de
la vida del hombre esta lo concreto y en
la otra esta lo abstracto, por tanto se hace necesario abrir la nueva página en
donde lo concreto y lo abstracto empiezan a interrelacionarse mutuamente y por
consiguiente esta página la ejecuta el pensamiento crítico por las siguientes
razones. El contexto gracias a su capacidad intelectual le pide ser
comprendido, asimilado, interpretado, reflexionado y explicado, ahora bien,
para lograr poner en acción los verbos comprender, asimilar,
interpretar, reflexionar y explicar necesariamente el ser humano acude a
una herramienta de audacidad denominada estrategias o procedimientos. Pero lo
anterior solo es posible cuando un elemento de fondo impulsa esta necesidad
denominado motivación.
El hecho de recibir las cosas
como dadas sin una mirada reflexiva de las mismas es aceptar lo dicho y lo que
existe como verídico, es tomarlo como verdad absoluta y limitarse a escribir la
página de lo concreto y de lo abstracto
sin atreverse a dar un paso a la posibilidad de indagar sobre los mismos.
Hoy la educación mediada por las
TIC han colocado al ser humano ante la indagación como nuevo desafío; el ciberespacio nos ofrece una gran cantidad
de contenidos que exigen ser interpretados, analizados, comprendidos; por tanto
se hace necesario que en nuestra opción por la docencia entremos a apropiarnos del pensamiento
crítico para lograr trazar un camino que
lleve al estudiante a encontrarse con el pensamiento crítico y encuentre en el
las bondades de un aprendizaje significativo, es decir, que el saber adquirido
tenga significado para la vida del estudiante, que a su vez el estudiante tenga la posibilidad de reflexionar y
explicar sus creencias y posturas frente a determinadas situaciones de la vida
cotidiana y encontrar la importancia de atreverse a pensar a partir de los
conocimientos dados por medio de las asignaturas.
De ahí que el ministerio de
educación nacional a través del programa Todos a Aprender ha emprendido un
camino que les permite a nuestros colegas docentes asumir un pensamiento
crítico frente a su quehacer cotidiano. Para ello mediante la estrategia
de la Metodología Estudio de Clase
denominada MEC busca que el docente sea investigador en el aula, se enfrente a
conquistar los problemas que obstaculizan los procesos educativos y frente a
ellos se promuevan estrategias pertinentes que de manera colectiva se busque
dar solución a los mismos. Para ello es
pertinente estructurar unos pasos. El primer paso consiste en identificar los problemas que obstaculizan el aprendizaje
y proceder a realizar una planeación en donde se ponen en juego las estrategias
que el docente utilizará para que los estudiantes alcancen mejores resultados.
Una vez realizada la planeación está el segundo paso, el cual consiste en
observar la clase realizada por el docente y el tercer paso es la retroalimentación de la clase en donde
los demás docentes ponen en juego sus saberes estratégicos para mejorar dicha
clase y aportarse nuevas herramientas estratégicas para el desarrollo de las
mismas.
Asumir este reto en los centros
educativos focalizados por el programa a
los cuales acompaño no fue fácil, pues el pensamiento crítico implica asumir
riesgos y no todos estaban preparados para ello. Los paradigmas de seguir una
estructura curricular cerrada que da prioridad a las temáticas y no a la
exploración del conocimiento o profundización de pensamiento no permiten
visualizar nuevas prioridades en el proceso educativo. Por esta razón, muchos
docentes han adormecido la posibilidad de
interpretar la realidad de su contexto educativo, de analizar los problemas que
el estudiante debe enfrentar en su proceso de aprendizaje, de evaluar sus
procesos educativos, de hacer inferencias sobre lo que acontece en el quehacer
docente, de explicar los fenómenos que causan problemas de aprendizaje y bajos
rendimientos académicos; y de hacer una autorregulación que consiste en
realizar un análisis más profundo y autoconsciente de su quehacer y de las prioridades del estudiante sobre las
cuales proyectar sus procesos educativos idóneos.
El hecho de no recurrir a las
habilidades que dan razón de ser al pensamiento crítico es dar la espalda a las
posibilidades de transformación del sistema educativo, es delegar el compromiso
educativo a las editoriales, es descontextualizar la educación y quitarle al
estudiante la posibilidad de ser un transformador de su realidad a través del
pensamiento crítico.
Finalmente la relación
dialéctica entre el conocimiento y el pensamiento es mediada por el pensamiento
crítico, porque no hay reflexión si no se conoce y se piensa. Por ello, el
pensamiento crítico le permite al hombre o en nuestro caso como docentes
alcanzar el espíritu crítico para
despertar la curiosidad, contemplar y meditar la realidad, explorar lo
desconocido, apasionarse por develar la verdad de los hechos, estar ansioso de
encontrar información confiable, desplazar el conformismo y atreverse a ir tras
las huellas de quienes marcaron la historia de la humanidad para seguir su
ejemplo y superar los errores que obstaculizaron el avance de la reflexión en
torno a temáticas explicitas. En términos de Facone, Peter A (2007) se dice que
la disposición a un pensamiento crítico despierta el espíritu crítico que
consiste en la “curiosidad para explorar
agudeza mental, dedicación apasionada a la razón, y deseos o ansias de
información confiable”
En este sentido el
Programa Todos a Aprender ha emprendido un camino, busca fortalecerlo con
aquellos docentes que le encuentran sentido y razón de ser a su opción de vida.
Para ello, sobre la mesa de cada docente ha
quedado la iniciativa de sistematizar las experiencias inspiradoras o
buenas prácticas educativas para ser reflexionadas, interiorizadas y
proyectadas con el fin de alcanzar la transformación de los procesos educativos
en contexto. Alcance que solo es posible con la praxis del pensamiento crítico.
Referencias
Hernandez
Antonio (2004) Introducción a la crítica de la razón pura. Editorial Club
Universitario. España.
Lopez, Gabriela
(2012) Pensamiento crítico en el aula. En Docencia e Investigación, Año XXXVII
Enero/Diciembre, 2012. Número 22, pp. 41-60
Recuperado dehttp://educacion.to.uclm.es/pdf/revistaDI/3_22_2012.pdf
MEN (2012) Curso
virtual en metodología estudio de clases MEC para docentes y directivos
docentes. Programa Todos a Aprender.
Velasquez, Isabel
(s/f). Una aproximación al mapa disciplinar
de la pedagogía. Revista Iberoamericana de Educación. Recuperado de: http://www.rieoei.org/deloslectores/811Velazquez.PDF