domingo, 22 de febrero de 2015

EDUCACIÓN Y DERECHOS.

EL DERECHO A LA EDUCACION

EDUCACIÓN EN PRO DE LA DIGNIDAD HUMANA


EDUCACIÓN QUE VELA POR LOS DERECHOS


NORMATIVIDAD COLOMBIANA QUE 
GARANTIZA EL DERECHO A LA EDUCACION
MAPA MENTAL Y TAXEDO
El presente mapa mental me da a conocer que la Constitución Política de Colombia de 1991 es el punto de partida para que se garantice el derecho a la educación consagrado en el artículo 67. La manera como se hace efectivo este derecho es mediante las leyes, los decretos  y las resoluciones. Pues bien, las leyes promulgadas desde 1991 buscan brindar las garantías para una educación de calidad en los diferentes niveles, ya sea preescolar, primaria, básica, media, técnica, posgrado, maestría, doctorado. Impartida para todos, en integridad, con recursos propios, que promueve la dignidad humana, la sana convivencia, el manejo de las TIC y buscando escalonar en la calidad.
Por otra parte los decretos dan prioridad para que se promueva una educación que cuida el medio ambiente, que sea para todos, con docentes profesionales, ajustada a una jornada escolar, que promueve la evaluación formativa, totalmente gratuita, que garantiza el transporte, la protección al docente y su merecida remuneración.
De igual manera están las resoluciones ministeriales dan a conocer que para una educación de calidad: los docentes deben ser evaluados continuamente, a los niños se les debe garantizar el desayuno escolar,  los docentes deben ser amparados frente a las inclemencias del conflicto, se debe promover el fomento de climas agradables con la construcción de buenas plantas físicas para alcanzar las respectivas acreditaciones.



                                     TIC EN CONTEXTO



PODCAST


                            CURRICULO EN CONTEXTO

miércoles, 11 de febrero de 2015

SER MAESTRO VOCACIÓN O MISIÓN

SER MAESTRO  UNA VOCACION O UNA  PROFESION

Mientras enseño continuo buscando, indagando. Enseño porque busco, porque indagué, porque indago y me indago. Investigo para comprobar, comprobando intervengo, interviniendo educo y me educo. Investigo para conocer lo que aún no conozco y comunicar y anunciar la novedad” Pulo Freire 2004

El camino para alcanzar la paz y la equidad en un país que lucha por ser cada día mejor es la Educación y por ende solo es posible organizar, acomodar o trazar nuevos senderos cuando el profesor sienta que es maestro, cuando el docente descubra que el coraje de la profesión está en ser maestro y ser maestro es sentir la necesidad del infante en medio de las necesidades de nuestra sufrida patria por los avatares de algunos ignorantes que un día tomaron el poder para buscar sus propios beneficios.
Al encontrarnos en este marco contextual se hace indispensable ir al encuentro de la realidad  de nuestros maestros, sentir  con ellos las necesidades del estudiante y fijar la mirada en el horizonte para rehacer el camino que un día  ellos  emprendieron y se lo dejó atrás, para tomar el agua de vida que refresca las horas más caóticas presentes en la vida de un maestro. En muchas ocasiones las múltiples complejidades que se presentan en los recintos de clase generan la rutina y la zona de confort que propician  en el estudiante el desinterés y desconfianza en el estudio.
Por ello sobre la mochila de cada tutor  debe ir el amor por la vocación, por ende es necesario tener un discernimiento pleno de nuestra vocación para contagiar a los demás de este espíritu, si no se tiene esta gran herramienta de nada sirve ir a las escuelas y trabajar con los docentes. Ser maestros es dar inicio a un proceso que se consolida en el día a día mañana, es entretejer juntos la esperanza de una Colombia educada y en Paz
Tomado de: https://infoes.examtime.com/files/2013/10/competencias-del-docente-moderno-ExamTime.jpg
A partir de lo anterior se nos presenta un gran interrogante ¿Cómo lograrlo? Mauricio Duque nos propondrá al respecto los 10 pilares que se convierten en los sorbos de agua fresca en la conquista de esta gran meta que juntos nos hemos propuesto, de ellos hago énfasis en los cuatro primeros. No podemos lograr esta meta si sobre el mural de la contemplación no está el estudiante que nos pide ser tenido en cuenta. Una vez que el estudiante es nuestro compañero,  él es  la razón de ser de nuestra convicción y  podremos hacer que nuestros recintos del saber se conviertan en la aventura por el conocimiento, porque el guía quiere aprender con sus pupilos, el uno y el otro buscan fomentar cambios, marcar la diferencia,  tanto sujeto y objeto promueven la apertura del verdadero sentido de la educación.
Cuando el docente y el estudiante son aliados en el recinto del saber hay grandes convicciones para ir al encuentro del CDC, porque en la medida en que se compromete con los pares se genera esta nueva necesidad de llegar con conocimientos pertinentes a los hombres del mañana. Por consiguiente el educador que ha puesto sus ojos en el estudiante y se propone ser el maestro que transforma la educación  busca un camino para alcanzar mejores resultados y la manera para hacer evidentes éstos son las secuencias didácticas  las cuales se convierten en  un buen insumo para dar transversalidad al conocimiento interdisciplinario y transdiciplinario;  pero a su vez, en los E.E multigrados se hace necesario articular las secuencias didácticas y la malla curricular.
La aplicación de las secuencias didácticas permiten al educador trazar una meta, agrupar conocimientos, investigar en el aula y a su vez el estudiante en términos de Olarte, Gaona & Bayona 2013 tiene  “la oportunidad de expresarse en sus propias palabras, de escribir sus propias opiniones, hipótesis y conclusiones, a través de un proceso colaborativo y libre que les aumente la confianza en sí mismos y su autonomía como aprendices”.
Al realizar el ejercicio de una planificación consciente y profesional, los estudiantes son parte del diario vivir como educador, el salón es el recinto del saber, los contenidos son pertinentes; por tanto llega el momento de evaluarnos, consignar los alcances percibidos, cultivar las fortalezas y restablecer las debilidades. En la evaluación  se descubre las habilidades que se posee como docente para ponerlas en función del estudiante.
Para el logro de este objetivo es de vital importancia que nuestros docentes tengan sus jornadas pedagógicas para consolidar las secuencias didácticas, unificar criterios con el fin de no fragmentar los conocimientos. Mientras no exista estos espacios no es posible fomentar la calidad educativa porque nuestra realidad contextual tiene niñ@s y jóvenes que perdieron las normas, buscan autonomía de acuerdo a su parecer y no se dejan acompañar. Actitud bastante desgastante para el docente de hoy  y quizá el tropiezo para ser maestros en plenitud.
Alcanzados estos puntos de vista el  docente se sentirá  plenamente convencido de su identidad profesional, se gozará su quehacer educativo y sentirá que el aprendizaje es una continua búsqueda del CDC.
Para llegar a esta identidad en nuestra nuestro contexto se hace necesario brindar acogida a los docentes que buscan llegar a ser maestros,  generar estímulos, entre otros. Al respecto Duque Mauricio (s/f) manifiesta
 “desde esta perspectiva, es fundamental promover un proceso de profesionalización de la labor docente reconociéndola como tal y esperando del docente un comportamiento como tal, que debe traer como consecuencia, y no como punto de partida, un aumento en la compensación que recibe de la sociedad en múltiples dimensiones, incluida la salarial”.

Por otra parte es necesario tener la claridad pertinente de nuestro papel como tutores, pues nuestra tarea es acompañar las prácticas de enseñanza, fortalecer la vocación docente y por tanto  cada uno de nosotros los  tutores nos convertimos en los compañeros de camino que les brindamos apoyo y acogida,  de ahí que se necesita ser siervo antes que verdugo. Méndez, Tesoro y Tirantini  2006  en su obra el Rol del Tutor  del magisterio Rio de la Plata Argentina manifiestan  que el rol del docente tutor radica en: 
·         Abrirse al diálogo.
·         Escuchar y hacerse escuchar.
·         Insertarse, como una figura central, en la dinámica de un centro educativo.
·         Saber trabajar en equipo, reconociendo que uno no lo puede saber todo, y que un tercero va a aportar una mirada diferente a lo que para uno ya no tiene otra alternativa.
·         Tener una mirada de conjunto sobre las distintas realidades que analizará y, con esa mirada, poder intervenir de manera integral y orgánica.
·         Generar simpatía entre sus alumnos sin abandonar sus funciones de educador.
·         Ser discreto y saber manejar la información que recibe con el fin único de ayudar y promover a sus alumnos.
·         Adherir a los valores y principios que el colegio propone sin confundir, en su mensaje, los criterios personales.

En definitiva para lograr alcances significativos en pro de la calidad educativa  colombiana es pertinente seguir contextualizando los procesos educativos, porque somos una nación heterogénea en donde el afrocolombiano, el indígena y el mestizo tenemos diferentes puntos de vista sobre el sentido último de la educación. A esto debe sumarse también el fenómeno del desplazamiento, los problemas sociales que vive nuestra sociedad en los barrios marginados y en las selvas de nuestro país y añorando esperanza está la educación en la población reinsertada sin dejar de lado los educandos con necesidades educativa especiales.

ALEJANDRA COME LLUVIA

BIENVENIDOS  Proyecto de lectura el acto de leer