PEDAGOGÍA SOCIAL, UN COMPROMISO DE TODOS.
“Hace tempo, desde mi adolescencia, que
mi corazón, como un rio impetuoso, se dirigía únicamente hacia un fin único: a
cegar las fuentes de la miseria en que yo veía a mi alrededor sumergido al
pueblo… Yo conocía tal vez mejor al pueblo y las causas de su embrutecimiento y
de su degradación; y no deseaba nada, más que la supresión de esas causas y el
fin de las miserias del pueblo. (Pestalozzi.)
El
hombre en el devenir histórico es el hombre que no ha olvidado por esencia
misma su existencia y su dimensión espiritual y humana, por ello nunca
olvidará que para dejar huella en la humanidad está inmerso en el papel de la pedagogía; es
decir, todo ser humano desde la posición social, económica, política, religiosa
y contexto socio-cultural es promotor de la pedagogía y de una educación que en términos de Ortega José (2005) es aquella
que “acontece y se desarrolla a lo largo de la vida, esto es, desde el que el
individuo nace hasta que muere. No se da, pues, única y exclusivamente en una
determinada etapa de la vida, ni se circunscribe sólo a la escuela”
Esta
mirada permite reconocer que la pedagogía
social está abierta a las múltiples necesidades del ser humano, da
respuesta a los problemas que tiene que enfrentar el hombre desde su contexto. En
esencia, la pedagogía social hace énfasis al diario vivir de la humanidad y
nace en el caos, en el conflicto, en la divergencia y los problemas
político-económicos, porque su fin, es brindar a la sociedad civil
posibilidades educativas para conceder igualdad de derechos y oportunidades.
Los
anteriores postulados permiten demostrar que la pedagogía social es una
pedagogía que fija su mirada en la dignificación de la persona humana, por
ello, Lebrero María, Montoya Josefa & Qintana José (2008) argumentan que la
educación vista desde la pedagogía
social es un proceso integral e integrador porque la educación con este enfoque pretende
alcanzar el perfeccionamiento de la persona en sus relaciones humanas;
perfeccionamiento que lo emprende el ser humano desde su dimensión personal y
comunitaria. Solo el hombre con sus potencialidades creativas es capaz de
contribuir a los cambios sociales y enriquecimiento de la sociedad.
De
ahí que una educación que marca una trayectoria a lo largo de la vida del ser
humano y que esta pronta al devenir histórico de cada persona, es una educación
que se aparta de los planes reglamentarios estipulados por la educación formal. Es una educación que toma distancia
de la secuencia regulada de los conocimientos mediados por las pautas
curriculares progresivas agrupadas en
periodo lectivo, año lectivo, ciclos lectivos los cuales son valorados y
recompensados mediante un grado o título. Si se parte del principio que el ser
humano continuamente está inmerso en un proyecto educativo la educación formal
establece uno parámetros que en algunos casos delimita las necesidades
educativas del ser humano al considerar que hasta determinada edad los
estudiantes hacen parte de un proceso educativo. Para ilustrar mejor lo
anterior traigo a colación la siguiente preposición realizada por la profesora
Nelly Castro en el centro educativo el Arenal . “los estudiantes mayores de 12
años no los recibe el SIMAT, porque están en extra edad para la primaría”
Cuando
la educación se ajusta a una secuencia regulada por niveles ya sea preescolar,
nivel básica en su ciclo primaria o secundaria, nivel de media académica o
media técnica y se rige por ejes
programáticos específicos que en muchos casos tienden a cerrar el contexto
social es una educación que no da
prioridad a unas nuevas miradas para formar personas competentes. Este es el
puto crítico que enfrenta la educación formal en nuestro país. Todo está ceñido a
ejes programáticos estandarizados, reales para unos contextos y desfasados para
otros.
Ante
esta realidad y conociendo parte del contexto social de nuestro país, la
educación que difiere de la educación
formal es la educación no formal, dado que ésta se acopla perfectamente
en el marco de la pedagogía social, su fin es lograr que el ser humano asuma la
educación como posibilidad para el trabajo, el ocio, la cultura, la vida
ciudadana y social. Es una educación que atiende a las necesidades más urgentes
que cada ser humano mira como prioritarias desde su realidad contextual. Hay
quienes buscan de manera autónoma prepararse en una afinidad deportiva,
artística, laboral, académica que de una u otra manera contribuyen a complementar, actualizar, y suplir
conocimientos no alanzados de acuerdo a los intereses de cada persona en la educación formal.
Por
otra parte busca promover que el ser humano se perfeccione, reafirme sus
valores que lo identifican como un ciudadano activo dentro de la nación, desarrolle
habilidades para alcanzar mejores desempeños en las artesanías, en las
manifestaciones artísticas, en las actividades recreacionales, en el trabajo y
en la técnica. En la unidad de estos aprendizajes es consciente de la protección y
aprovechamiento de los recursos naturales y se fundamentan principios éticos
para la participación ciudadana y comunitaria.
Por
ello la educación no formal es la educación que complementa al ser humano en
todas sus aspiraciones y anhelos, en consecuencia
las actividades, experiencias y actores de la
educación no formal pueden ir desde la evangelización hasta la formación de
cuadros políticos, ser actividades patrocinadas por la iglesia, el gobierno, la
sociedad civil, las empresas, los sindicatos, los partidos políticos, y generar
un conjunto de miles de prácticas deportivas, culturales, sociales, éticas, de
la propia escuela a la calle, de la iglesia a la naturaleza, en el taller, la
oficina, la parcela, la granja, la casa, la cultura, el hospital, la prisión el
museo y ser entendida por educadores que van desde animadores turísticos,
veterinarios, recreacionistas, interpretes, médicos, buzos, amas de casa,
mecánicos, sacerdotes, agrónomos,
artesanos, etcétera. (Muñoz, Miguel Fernando s/f)
Tal
como lo expresa el autor la educación no
formal apoyada en la pedagogía social es una educación incluyente y brinda
posibilidades de acceder al conocimiento al hombre en las diferentes etapas de
su vida, de manera autónoma, en ella se refleja el interés de cada persona por
ello es una práctica voluntaria y libre, los requisitos que se exigen a
diferencia de la educación formal son mínimos; los reconocimientos los alcanza
cada estudiante con el logro de sus objetivos.
Al
visualizar la pedagogía social como un
proceso de aprendizaje alterno que difiere de la educación formal en
diversos aspectos encontramos que las instituciones sociales que hacen viable
la educación no formal son aquellas que tienen una razón social, que están
organizadas, que son conocidas y tienen
una trayectoria generadora de impacto a lo largo de la historia. En nuestro
país tenemos los sindicatos, la iglesia católica, los cristianos no católicos,
los partidos políticos, los movimientos sociales, coldeportes, los politécnicos que tienen
personería jurídica, las organizaciones no gubernamentales, el Sena, las cajas
de compensación familiar, las seguradoras de salud y pensiones entre otras.
Sembrando semillas de esperanza, los diálogos de paz, posiblemente sean otro
escenario para la educación no formal.
Estas
instituciones sociales generalmente
tienen un origen social, cumplen con la misión de satisfacer necesidades
específicas, adquieren el carácter
autónomo para determinar las capacitaciones que buscan ofrecer, el reglamento
es aceptado por todos y los integrantes que militan dentro de cada una de ellas
tienen ideales comunes.
Dentro
de las instituciones sociales es de vital importancia hacer mención de la
familia como institución social clave en
la vida del ser humano, dado que en el seno de la familia se forman los
principios ético morales que dan la pauta para ser merecedores de premios o
castigos por parte de la sociedad civil.
La
familia es aquella institución que no tiene una razón social establecida como
empresa u organización social es la que desde el nacimiento le otorga al ser
humano el principio básico que rige a la humanidad y el título que se sobrepone
a todos los títulos otorgados por la educación formal denominado amor.
Este
principio básico es el punto de partida para que desde la primera infancia se afiancen en el
niño la autoestima y confianza como insumos esenciales para generar en el
infante la identidad personal, identidad que le permite realizar infinitas
interacciones con el medio social en el cual está supeditado a desenvolverse.
En este sentido en la familia el niño a partir del ejemplo que recibe de sus
padres y demás integrantes del núcleo familiar por imitación aprende a convivir
en sociedad, a realizar actividades comunitarias, a trabajar por una causa.
Cuando en esta institución no hay principios claros en la educación de los
hijos los problemas hacen eco en la segunda institución universal que atiende
el enfoque social hoy coaccionada por las normas jurídicas que han distanciado
la formación en valores sociales por los
contenidos exhaustivos que marginan una educación pertinente en valores.
La
institución que hago alusión es la escuela, anteriormente denominada el segundo
hogar. Hay valiosos aportes que los docentes hacen en procura de una educación
que fomente en los niños actitudes y virtudes sociales enmarcadas en la
justicia, el respeto, la fortaleza, la prudencia como insumos para una sociedad más justa y hermana, pese a los
contratiempos de la rigurosidad de los planes de estudio.
Dado
que en nuestro país por razones del conflicto armado, la vinculación de la
mujer en el trabajo, la desintegración de los hogares, los problemas económicos
dentro de las familias, los desplazamientos que son el resultado del actual
conflicto y las víctimas del mismo la
escuela tiende a ser en el presente siglo el primer hogar que encuentran los
niños en su proceso formativo y de ahí que uno de los principales dolores de
cabeza del docente colombiano es sentirse solo en el proceso de enseñanza –
aprendizaje, generándose “la soledad docente”, es decir, se siente sin el apoyo
de los padres de familia y sociedad en éste proceso.
Por
tanto, ante esta angustiosa agonía que padecen nuestros docentes; Colombia a través del Ministerio de Educación
Nacional con el programa Todos a Aprender busca brindar espacios para que los docentes
hagan visibles estos problemas a través de las comunidades de aprendizaje
mediante la institucionalización del Metodología Estudio de Clase se brinden
acompañamiento continuo y tengan la posibilidad de generar estrategias
llamativas que promuevan un aprendizaje significativo, partiendo desde los
conocimientos prácticos y necesarios para llegar a los conocimientos teóricos.
Cuando
el docente colombiano logre contextualizar la educación, redescubra la calidad
educativa dentro de cada uno y sea protagonista de la investigación autónoma la
escuela será pionera de la pedagogía social. Este logro es posible en la medida en que el docente se atreva a dar
el primer paso en la descentralización de los planes de área, para generar
impacto en los estudiantes mediante los proyectos de aula, experiencias
significativas, las estrategias innovadoras, y se dé la oportunidad de ser
dueño de su proceso enseñanza-
aprendizaje libre de las ataduras emancipadoras que han generado a lo largo de
la historia aquellos planes de estudio descontextualizados de las necesidades
del estudiante.
Finalmente
después de haber realizado este recorrido en el ámbito de la pedagogía social,
creo que en Colombia debemos empuñar las armas de la pedagogía conceptual
propuesta por Julián de Zubiria para que la pedagogía social siga haciendo
historia y genere nuevos autores que la
hacen más visible y práctica. Además es
importante aplaudir y dar el merecido reconocimiento a todos aquellos docentes
que desde el contexto en el cual viven están haciendo reflexión pedagógica
social cuando su enseñanza parte de los problemas de la vida cotidiana que
enfrentan los estudiantes en su contexto.
Referencias
Colombia. (2012) Metodología
estudio de clase. Estudio de clase una revisión conceptual. Curso Virtual.
Lebrero, María; Montoya, Josefa
& Quintana, José (2008) Pedagogía Social. Recuperado de http://eduso.files.wordpress.com/2008/06/pedagogia-social-07-08-c-ortigosa.pdf
Muñoz, Miguel Fernando (s/f)
Educación no formal. Concepto básico en educación ambiental. Gabinete en educación ambiental y
divulgación de la ciencia. Recuperado de http://comenio.files.wordpress.com/2007/08/noformal.pdf
Nieto, Cándido (s/f ) El universo de la ciencia educativa
social:Una aproximación a sus identidades Histórico-conceptuales. Revista Iberoamericana de Educación
(ISSN: 1681-5653) Recuperado de aulavirtualbb.ucn.edu.co/bbcswebdav/pid-369240-dt-content-rid-3446362_1/courses/SBA_27146540/pedagogia_social_13.pdf
Ortega, José (2005) Pedagogía social y pedagogía escolar: la
educación social en la escuela. Revista
de Educación, núm. 336, pp. 111-127. Recuperada de: http://www.revistaeducacion.mec.es/re336/re336_07.pdf
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